jueves, 19 de diciembre de 2013

Gracias 2013.

Llevo varias semanas ya con dolor de mofletes, quizás porque cada día me doy cuenta que soy más feliz cada día que el anterior. Que cada día encuentro un nuevo puto motivo por el que sonreír. Me estoy dando cuenta que se acaba un año más, ya van pasando poco a poco los años, y sigo aquí, feliz, sonriendo, como cada año. Quizás este ha sido uno de los mejores años, ha sido un año más que bonito. Hemos pasado cosas malas, pero muchas más buenas. Cada año aprendo a levantarme con más rapidez, con más precisión, y con más equilibrio para no volver a caerme con lo mismo. Cada año voy aprendiendo de mi, y voy aprendiendo a ser yo misma. Voy aprendiendo a valorarme, a confiar en mi, a dejarme llevar cada día un poco más, a volver a sentir, y volver a disfrutar. Me quedaría con mil recuerdos de este año, millones. Y podría hacer una lista que empezar, pero no acabarla. Pero recuerdos buenos y malos, y como decía uno que yo me sé, no veas una experiencia mala como negativa, porque has aprendido, porque te ha hecho crecer, porque te ha hecho madurar, porque te está haciendo ser quien eres ahora, y de eso nunca te arrepientas. Y de momento no me arrepiento de cada cagada he hecho. Han sido miles de recuerdos de este año, pero si me tuviese que quedar con alguno, me quedaría con todos, ha sido un año bonito y triste, ha sido positivo y negativo, ha sido feliz y deprimente, ha sido precioso  increíble; y solo pido al 2014 que sepa estar a la altura, y que no me meta gente nueva a mi vida, que no me importaría, pero con que me mantenga a todas las que he tenido este 2013 me quedo contenta.
Solo queda terminar el 2013, dando gracias a cada una de las personas que se han cruzado por mi camino este año, o que al menos se han mantenido en él. Gracias a esas putadas que he sufrido. Gracias por entrar en mi vida. Gracias por permanecer en ella. Gracias por elegirme de madrina. Gracias por conseguir que sonría por la mañana y antes de irme a dormir. Gracias porque siempre consigues que sonría. Gracias por que cada vez te siento más cerca. Gracias por las peleas y las broncas, porque las reconciliaciones que vienen después son mucho mejores. Gracias por cada piedra del camino. Gracias por dejarme ser buen ejemplo. Gracias por dejarme ser su guía. Gracias por dejarme sentir orgullosa de tantas personas. Gracias por dejarme ser testimonio de vida. Gracias por meter de nuevo gente tan importante en mi vida. Gracias por tener al mejor maestros de todos. Gracias por mis amigos, por mis gambas, por mi ahijada, por mi sugus, por mi brisa, por mis soletes, por mis pequeñajos, por mi familia, y por cada detalle de mi vida. Gracias por este año inolvidable, espero que el 2014 venga con fuerza para superarlo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario