domingo, 13 de enero de 2013

No vengo a prometerte el cielo, la tierra, o la séptima luna de Neptuno.

No vengo a prometerte el cielo, la tierra, o la séptima luna de Neptuno. Tampoco vengo a prometerte sonrisas eternas, ni que se pare el tiempo cuando estamos juntos. No quiero prometerte las típicas ñoñadas que todo el mundo espera escuchar, pero que nunca se cumplen. No quiero hacer ese tipo de promesas, porque luego las olvidaremos y quedaran en el recuerdo, en el mal recuerdo. Pero sí te prometo estar cuando todo el mundo te de la espalda, cuando necesites a alguien con quien llorar, pero también prometo estar ahí para hacerte reír, para hacerte que te levantes con algún motivo por el que demostrar al mundo que eres fuerte. Quiero prometerte que habrá de todo, momentos de alegría, pero también de tristeza, que tendremos nuestros más y nuestros menos, pero ahí estaremos para solucionarlos. No te puedo prometer un "siempre" pero te prometo un "mañana", no te puedo prometer un "te amo" pero si un "te quiero" demostrado día a día. Te prometo que día a día te demostraré que te quiero, ni con golpes, ni con insultos, solo con pequeños detalles, eso que solo conocemos tú y yo. No te voy a prometer el cielo, pero si el paraíso, o por lo menos nuestro paraíso.

2 comentarios: