Es de esos días tontos que lo necesito a mi lado, eso si que es verdad. Necesito que me pase el brazo por encima del hombro, que me sonría, y que me mire con ese ojitos, los únicos que me hacen cambiar de idea radical.
Es verdad que lo necesito a mi lado, es verdad. Necesito que se meta conmigo, que me pase la mano por la espalda y que poco a poco me acerque a él hasta estar a menos de dos centímetros. Que intente hacerme miles de cosquillas aunque siempre acabe perdiendo.
Sí, le necesito.
Sí, le necesito.
No hay comentarios:
Publicar un comentario