miércoles, 28 de mayo de 2014

Vuelve.

Vuelve, porque no sé como llevo un mes sin ti. 
Vuelve, porque realmente te echo de menos.
Vuelve, porque te necesito. 
Vuelve, porque una vez más, paso una noche pensando para y por ti.  
Vuelve, porque hay un vacío que nadie más sabe llenar. 
Vuelve, porque hasta mi almohada me pregunta cuándo volverás. 
Vuelve, porque no hay noche que la puerta me pregunte porque no vienes detrás antes de cerrar la puerta. 
Vuelve, porque hasta el espejo me pregunta donde estás cuando me arreglo y no estás desde mi cuarto mirandome en el reflejo del cristal. 
Vuelve, porque hasta me engaño, cuando levanto la persiana, y te busco entre mis sábanas remoloneando. 
Vuelve, porque nuestra lista de spotify sigue sonando, y tú no estás aquí para apagarla. 
Vuelve, porque hasta las farolas me han dejado de sonreír. 
Vuelve, porque te estoy confundiendo con el viento. 
Vuelve, porque la luna me pregunta por ti cada noche. 
Vuelve, porque mi madre me pregunta que donde he dejado mi sonrisa, aunque no sabe que he perdido la razón de ella. 
Vuelve, porque creo que perdí algún lunar, y creo que me viene bien que me los vuelvas a contar. 
Vuelve, porque una vez más, siento que me falta una gran parte mía, que es tuya, que es nuestra. 
Vuelve, porque hasta el banco de nuestro parque me suscita que vaya a tomar el sol y tomar chuches. 
Vuelve, porque echo en falta los partidos de futbol con una cerveza en la mano y a ti hecho una furia. 
Vuelve, porque en noches como hoy, me pregunto que hago sin ti.

No hay comentarios:

Publicar un comentario