martes, 30 de octubre de 2012

IRR

"Y en ese momento las lágrimas se confundieron con las gotas de lluvia. Ya no volvería a verle, jodido eh, no ver más a la persona que más has querido en la vida sin tener ni una única oportunidad de despedirte.
Ya han pasado casí ocho años y aquí estoy yo, ya sin acordarme de su voz, de su cara, de su triponcio, ... bueno, de eso si que me acuerdo, de su triponcio y de su sandia criada allí dentro, de su sonrisa, de esa si que me acuerdo, y de sus partiditos de futbol; eso no se me irá de la cabeza en la vida. Y poco a poco se me irán olvidando los recuerdos, porque poco a poco los detalles desvanecen, pero quizás escribo esto aquí, para que cuando mis hijos me pregunten por él, sepa enseñarles de que va todo esto de haber tenido a una de las mejores personas a tu lado, porque sí. Era mi abuelo, le quería, le quiero, y le querré por siempre."
-Anécdota de una nieta que echa algo de menos a su abuelo.

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