El amor es agobiante. Quién no ha sentido alguna vez unas mariposillas en el estómago cuadno ve a esa persona especial. Quién no ha intentado acercarse a esa persona solo para hablar y cada vez que intentabas hablar con él, parecía que estaba más lejos o simplemente se ponía a discutir con otra persona.
Pero como narices darse cuenta de que estás enamorado y no son esos dichosos impulsos que a veces darías gracias de retroceder en el tiempo para arreglar lo has hecho por culpa suya...
Razones simples:
Cuando no paras de pensar en él, cuando le ves y se te queda una sonrida de tonta en la cara. Cuando sientes que te está mirando todo el rato, te giras y esta hablando con otra, cuando ves una foto suya y te quedas totalmente en blanco mientras piensas: él, él, él, él, y tú. Y sobre todo, cuando escribes este tipo de estupideces en un blog que lo leen cuatro monos, y que él nunca leerá porque es demasiado largo como para tirarse cinco minutos de su ajetreada vida leyendo esto.
Pero no todo es un camino de rosas, normalmente, y caasi siempre es un amor correspondido. Es un amor que no te atreves a sacar a la luz por miedo a unas terceras voces que empiecen a criticar, o directamente ese amor tiene a otra persona en la mente durante un periodo largo.
No quiero ser aguafiestas, pero el amor es realmente jodido.
Aquí se despide, S.

No hay comentarios:
Publicar un comentario